
Lanzarote lleva décadas entrenando a regatistas casi sin hacer ruido, como quien aprende a navegar “porque sí”, porque el mar está ahí. Un buen punto de partida histórico es el Real Club Náutico de Arrecife (RCNA). Puede documentarse su existencia desde 1872, y su primera actividad náutica registrada fue en 1947, cuando organizó la primera edición de la Regata de San Ginés.
Ese dato, para nosotros, lo dice todo: aquí la vela no llegó ayer.
Esa tradición sigue viva con regatas que hoy son referencia. La Regata Internacional San Ginés alcanzó su edición número 75 en 2025 y se presenta como una de las más longevas a nivel nacional.
Y, si hablamos de vela de crucero con sello lanzaroteño, el Trofeo César Manrique RCNA – Calero Marinas aparece citado como una de las regatas destacadas del calendario canario y como prueba del Circuito Canario de Vela Crucero.
En vela ligera, Arrecife también se ha puesto muy internacional: la Regata Internacional Trofeo Presidente (clase Optimist) ha reunido regatistas de múltiples nacionalidades en la bahía de Arrecife, organizada por el RCNA y Atlantis Academy.
Y en el circuito más olímpico, Marina Rubicón ha albergado competiciones como los Lanzarote iQFOiL Games y la Lanzarote International Regatta, con participación de regatistas y medallistas recientes, reforzando el papel de la Isla como base de entrenamiento.
Dónde empezar a navegar, y dónde apretar de verdad
La gracia de Lanzarote es que puedes montar tu plan según tu nivel: desde primera virada hasta entrenar como si tuvieras dorsal.
- La Bahía de Arrecife y entorno de escuelas, ideal para principiantes. Para iniciarte, lo ideal es un lugar controlable: aguas relativamente resguardadas y oferta formativa. El RCNAofrece cursos de vela, entre los que se incluye la iniciación para adultos.
Además, el Centro Insular de Deportes Náuticos (C.I.D.N.) se presenta como un espacio para practicar deportes ligados al medio marino con personal cualificado. Traducción a lenguaje de regata: aquí puedes aprender base sólida (rumbo, trimado, seguridad) sin sentir que te tiran a mar abierto el primer día.
- Intermedio: crucero y técnica con más millas. Cuando ya navegas y quieres mejorar criterio (y no solo “llevar el barco”), viene bien el salto a salidas más largas y a barcos con más inercia.
En Puerto Calero, por ejemplo, existe formación reconocida por la RYA a través de centros como Endeavour Sailing, con cursos desde principiante hasta niveles avanzados. Aquí el foco cambia: maniobras limpias, roles a bordo, navegación más estratégica… y aprender a disfrutar del viento constante de la Isla sin que te coma.
- Regata para expertos, rendimiento y océano. Si lo tuyo es competir o entrenar “en serio”, Lanzarote tiene citas y escenarios que motivan. Desde el Optimist internacional en Arrecife hasta temporadas de regatas con proyección olímpica en Marina Rubicón..
Y si te va el offshore, ojo: en enero, Marina Lanzarote fue base de salida de la RORC Transatlantic Race 2026 rumbo a Antigua, un escaparate enorme de vela oceánica.
Tips de seguridad y disfrute para que el viento sume, no reste
- El viento manda: planifica la sesión. Ajusta objetivo, zona y tipo de navegación al viento real del día.
- Chaleco y norma básica siempre. Incluso en condiciones “fáciles”. Lo deportivo no está reñido con lo prudente.
- Maniobras con comunicación. Trasluchadas y viradas se anuncian. Parece obvio… hasta que navegas con gente nueva a bordo.
- Hidratación y protección solar. En el agua no notas el sol hasta que ya es tarde.
- Respeta canales de entrada/salida y tráfico portuario. Especialmente en zonas de marina y bahías con movimiento.
La vela deportiva engancha por algo: te enseña a tomar decisiones, a anticiparte, a trabajar fino con lo que te da la naturaleza. Y Lanzarote, con su tradición regatista y su presente lleno de eventos y escuelas, es un sitio perfecto para dar el salto.
Si te apetece un viaje activo de los que se recuerdan por sensaciones -no solo por fotos-, tráete ganas de aprender… y deja que Lanzarote ponga el viento.



