
El triatleta y entrenador, con más de 30 triatlones de larga distancia y siete participaciones en Kona, explica por qué la Isla se ha convertido en uno de los destinos clave de sus campus, una experiencia que permite a triatletas amateurs entrenar y convivir durante unos días como auténticos profesionales.
Durante más de dos décadas, el triatlón ha marcado la vida de Iván Álvarez, uno de los nombres más reconocibles del panorama nacional de la larga distancia. Competidor incansable, entrenador y divulgador de este deporte, su trayectoria está marcada por retos que van desde los Ironman más exigentes del calendario internacional hasta su presencia en el Campeonato del Mundo de Ironman en Kona, donde ha participado en siete ocasiones. Pero si hay un lugar que se ha convertido en una constante dentro de su carrera deportiva, ese es Lanzarote, una isla que considera especial tanto para entrenar como para vivir el triatlón desde dentro.
Lanzarote tiene algo especial, por eso volvemos cada año con el campus

La relación de Álvarez con Lanzarote no es algo reciente. De hecho, el triatleta madrileño guarda un vínculo muy especial con la isla desde hace años, en gran parte por su experiencia en el Ironman Lanzarote, una de las pruebas más duras y prestigiosas del circuito internacional. A lo largo de su trayectoria ha competido en esta prueba en ocho ocasiones, convirtiéndola en una de las carreras que más han marcado su carrera deportiva. La dureza del recorrido, el viento constante, los desniveles y el entorno volcánico han hecho de esta cita un desafío que engancha a quienes lo viven. Y como muchos triatletas que han cruzado la línea de meta en Puerto del Carmen, Álvarez reconoce que Lanzarote tiene algo especial que siempre invita a regresar.
Con esa misma filosofía nació hace más de una década el proyecto XportXperience, una iniciativa que combina entrenamiento, convivencia y aprendizaje para deportistas de todos los niveles. Lo que comenzó como una idea para compartir conocimientos con otros triatletas ha terminado convirtiéndose en una experiencia consolidada que reúne cada año a decenas de deportistas en distintos puntos de España. Fuerteventura fue uno de los primeros destinos donde comenzó a desarrollar estos campus, pero con el paso del tiempo Lanzarote se ha consolidado como uno de los lugares más importantes dentro del calendario anual de esta iniciativa.

En fin, llevo viendo muchos años y no le veo el fin a la isla y la verdad que eso me encanta.
Los campus organizados por Álvarez tienen una característica clara: buscan acercar el triatlón de alto nivel al deportista amateur. Durante varios días, los participantes comparten entrenamientos, charlas y experiencias con un equipo de entrenadores que trabaja para adaptar las sesiones a distintos niveles. El objetivo no es solo acumular kilómetros, sino también ofrecer una experiencia completa que permita a los deportistas mejorar su rendimiento, conocer mejor el deporte y, sobre todo, disfrutar del proceso.
A lo largo del año, XportXperience organiza varios campus en diferentes destinos, entre ellos Lanzarote, Cabo de Palos y Salou. Sin embargo, la isla canaria ocupa un lugar especial dentro de este calendario. Cada temporada se celebran varias concentraciones en la isla, incluyendo un campus en invierno y otro en verano que suele reunir a cerca de un centenar de participantes entre deportistas y acompañantes. Un formato que ha ido creciendo con el paso de los años y que ha conseguido consolidar una comunidad de triatletas que repiten experiencia temporada tras temporada.
Uno de los aspectos que más destacan quienes participan por primera vez en estos campus es el entorno en el que se desarrollan los entrenamientos. Lanzarote ofrece un escenario perfecto para el triatlón: carreteras tranquilas, paisajes volcánicos únicos y un clima que permite entrenar prácticamente durante todo el año. A esto se suma la exigencia del terreno, con recorridos que combinan desniveles constantes, viento y tramos técnicos que ponen a prueba a cualquier deportista.
Pero el campus no se limita únicamente al entrenamiento. Desde su creación, Álvarez ha querido que la experiencia vaya más allá de las sesiones deportivas. La convivencia entre participantes, el intercambio de experiencias y el ambiente de equipo forman parte fundamental del proyecto. Para muchos triatletas amateurs, participar en uno de estos campus supone una oportunidad para sentirse, durante unos días, como deportistas profesionales, compartiendo entrenamientos, análisis y consejos con un equipo técnico experimentado.
Además, el formato también tiene en cuenta a los acompañantes que viajan con los deportistas. En muchos casos, familiares o amigos que no practican triatlón también forman parte de la experiencia, por lo que la organización prepara actividades paralelas para que puedan descubrir la isla. Excursiones, visitas a lugares emblemáticos, rutas por los paisajes volcánicos o experiencias gastronómicas forman parte de un programa que busca aprovechar todo lo que Lanzarote puede ofrecer más allá del deporte.



Con más de 12 años organizando campus, Iván Álvarez ha visto cómo este proyecto ha evolucionado y crecido hasta convertirse en una referencia para muchos triatletas amateurs. Lo que empezó como una iniciativa casi personal ha terminado consolidándose como una comunidad deportiva que reúne a personas de diferentes niveles, edades y procedencias con un objetivo común: disfrutar del triatlón y seguir aprendiendo dentro de este deporte.
Para el propio Álvarez, volver cada año a Lanzarote también tiene una dimensión personal. Más allá de los entrenamientos y de la organización del campus, la isla se ha convertido en un lugar donde también comparte tiempo con su familia. De hecho, reconoce que siempre intenta reservar varias escapadas al año para regresar a un destino que considera casi una segunda casa. Sus hijos han crecido visitando la isla y para él Lanzarote representa no solo un lugar ideal para entrenar, sino también un espacio donde desconectar y disfrutar del entorno.
En esta entrevista, el triatleta y entrenador repasa la historia de XportXperience, explica por qué Lanzarote se ha convertido en uno de los destinos preferidos para sus campus y analiza qué hace tan especial a la isla para el triatlón. Desde la exigencia de sus carreteras hasta la diversidad de paisajes y actividades, Álvarez destaca que Lanzarote es uno de esos lugares que siempre sorprenden, incluso después de muchos años visitándolos.
Un escenario único donde deporte, naturaleza y convivencia se combinan para crear una experiencia que va mucho más allá del entrenamiento. Porque, como reconoce el propio Iván Álvarez, el triatlón no es solo competir o mejorar marcas, sino también disfrutar del camino y de los lugares que acompañan ese proceso. Y en ese sentido, Lanzarote sigue siendo uno de los destinos que mejor representan esa filosofía.
