
Hay algo en Lanzarote que ocurre bajo la superficie, más allá de su corazón de lava y sus paisajes lunares. Una calma. Un ritmo. Un latido líquido que conecta con quienes se sumergen en su mar. No es solo un lugar donde nadar. Es un lugar donde reconectar.
Nadar en Lanzarote no es simplemente entrenar, ni acumular metros. Es fundirse con un entorno que te envuelve, te reta, te serena. Aquí, cada brazada en el mar es una conversación íntima con el Atlántico, y cada largo en piscina es un ritual de constancia y superación. Por eso la isla se ha convertido en un destino favorito para nadadores de todo el mundo, desde principiantes hasta nadadores de élite, pasando por nadadores que buscan desafíos épicos en aguas abiertas.
Una isla pensada para nadar todo el año
Lanzarote es un paraíso acuático. No importa si estás en enero o en agosto: el mar te recibe siempre con temperaturas suaves y aguas transparentes. El termómetro se mueve entre los 18º y 23ºC durante todo el año, lo que permite nadar sin necesidad de neopreno, o con uno fino si lo prefieres. Además, muchas de sus playas están resguardadas del viento y del oleaje, lo que las convierte en lugares ideales y seguros para practicar natación en aguas abiertas con total seguridad.
Aquí no solemos tener medusas, no hay corrientes traicioneras, no hay sorpresas. Solo tú, el mar, y el tiempo suspendido entre una brazada y otra.

Playas perfectas para nadar en aguas abiertas
Hemos acompañado a José Juan Aranda, nadador de élite y embajador de Lanzarote Sports Destination, mientras recorría las aguas tranquilas de Playa Chica y Playa Grande, en Puerto del Carmen. Dos joyas conectadas para quienes aman nadar con libertad, rodeados de vida marina, lava sumergida y luz. Te encantará nadar de una playa a otra y disfrutar de su vida marina entre brazada y brazada.

Pero estas son solo dos de las muchas playas donde puedes practicar natación en Lanzarote. Aquí te dejamos cinco opciones ideales para empezar a descubrir la isla desde el agua:
- Playa Chica (Puerto del Carmen) Pequeña, protegida y con aguas calmadas. Perfecta para nadadores que empiezan en aguas abiertas o para trabajar técnica en mar plano y disfrutar de los peces que viven en sus rocas.
- Playa Grande (Puerto del Carmen) Amplia y con zonas balizadas para nadar en línea recta sin interrupciones. Ideal para quienes entrenan distancia. Es también la playa donde transcurre la travesía Sailfish Open Water Lanzarote, y la natación del mítico Ironman de Lanzarote, ¡reconocido como el segundo Ironman más duro del mundo después del de Hawai!
- Playa del Reducto (Arrecife) Con una gran bahía de agua poco profunda y muy protegida. Suele estar tranquila incluso en días ventosos.
- Playa Flamingo (Playa Blanca) Ubicada al sur, sus aguas son claras y sin apenas oleaje gracias a su rompeolas. Una delicia para entrenar respiración bilateral y disfrutar del entorno.
- Playa de La Garita (Arrieta) Para los que buscan un poco más de carácter, ya que se trata de una de las zonas de surf de la isla. Aquí se puede entrenar en mar más abierto los días en los que el mar esté tranquilo, pero generalmente con condiciones estables. Requiere más experiencia, pero es mágica.
Travesías y competiciones para retarte en la isla
Entrenar en Lanzarote puede ser también parte de un viaje con objetivos. A lo largo del año, la isla acoge algunas de las travesías en aguas abiertas más emblemáticas del archipiélago, ideales para marcarte un reto personal, vivir una experiencia inolvidable o preparar una travesía más larga en el futuro.
Estas son algunas de las más destacadas:
- Travesía La Bocaina (15 km): une Playa Blanca (Lanzarote) con Corralejo (Fuerteventura). Un reto legendario para nadadores con experiencia.
- Sailfish Open Water Lanzarote: esta carrera ya se ha convertido en una referencia que acoge a nadadores de toda Europa. Con tres modalidades, 1.9km, 3.8km o 5km, transcurre en las cristalinas aguas de Puerto del Carmen y un ambiente donde la competitividad se une al buen humor.
- Travesía El Río: conecta La Graciosa con Lanzarote, cruzando el estrecho canal de agua cristalina entre ambas islas. Un reto deportivo de 3km con corriente y oleaje: un reto con el premio de llegar a la mágica isla de La Graciosa.
Cada travesía es más que una competición: es una celebración del vínculo entre nadador y mar.
Y para los amantes de la piscina, instalaciones de primer nivel
¿Te imaginas poder entrenar todo el año en una piscina descubierta? ¡Esto es uno de los inmensos atractivos de Lanzarote! Tu propia “cabina” de rayos UVA en la que, además de trabajar tu técnica de nado y prepararte para tus objetivos deportivos, o simplemente disfrutar del placer de nadar, cogerás un bonito bronceado. ¿Qué más se puede pedir?
Aunque el mar es protagonista, Lanzarote también ofrece espacios perfectos para entrenar en piscina. La isla cuenta con varias piscinas olímpicas o semiolímpicas donde puedes trabajar técnica, velocidad o simplemente completar tus sesiones de entrenamiento.
Algunos centros destacados donde entrenar:
- Club La Santa (Tinajo): 3 piscinas de 50 metros al aire libre, con callejones marcados, cronómetros y todo lo necesario para entrenamientos profesionales.
- Sports Club Puerto Calero (Puerto Calero): además de un completo gimnasio, este centro deportivo cuenta con una piscina de 25m con 6 carriles.
- Sands Beach Active Resort (Costa Teguise): con 7 piscinas al aire libre incluyendo una de 25m con 8 carriles y una piscina infantil, si vienes a Lanzarote para nadar con tu familia.
- Barceló Lanzarote Active Resort (Costa Teguise): una piscina de 50m al aire libre con todo lo que necesitas para entrenar, con calles disponibles para el público.
- Club Santa Rosa (Costa Teguise): el centro deportivo Santa Rosa Club dispone de cuatro piscinas de 25m, dos exteriores y dos interiores, dentro del centro deportivo.
Nadar en Lanzarote: un bienestar que no se mide en tiempos
La natación es un deporte exigente, pero Lanzarote lo convierte también en una experiencia profundamente reconfortante. Aquí no solo entrenas. Aquí te limpias de estrés, respiras profundo, sientes el cuerpo en equilibrio. La isla te envuelve con su luz, su temperatura amable y su mar que parece hecho a medida para ti.
En las imágenes que acompañan este blog, podrás ver a José Juan Aranda deslizándose sobre el agua transparente de Playa Chica durante una sesión de natación solitaria. Su ritmo es sereno, constante. En las fotos de grupo, la energía cambia: sonrisas, metas compartidas, olas de compañerismo. Porque Lanzarote es también eso: un lugar donde puedes nadar solo o acompañado, a tu ritmo, con tu objetivo, pero siempre en armonía con el entorno.
¿A qué esperas para darte un baño de vida en Lanzarote?
Tanto si estás preparando tu próxima travesía, como si sueñas con flotar en un mar turquesa rodeado de silencio y luz, Lanzarote te está esperando.
Haz de la natación tu excusa para conocer una isla que te cuida, te entrena, te inspira.
Y recuerda: aquí, cada brazada no solo te acerca a tu meta. Te acerca a ti.



